Cómo calculamos
Si compras, pagas la entrada y los gastos (impuestos de tu comunidad, notaría, registro, gestoría y tasación) y cada mes la cuota de la hipoteca más los gastos de propietario. Al final del horizonte, tu patrimonio es el valor de la vivienda menos los costes de venta y la deuda pendiente.
Si alquilas, inviertes el dinero de la entrada y los gastos, y cada mes la diferencia entre lo que pagaría un comprador y tu alquiler. Si el alquiler es más caro, es el comprador quien invierte la diferencia. Así comparamos situaciones con el mismo gasto mensual.
No incluimos la fiscalidad de la venta (IRPF por ganancia patrimonial, exenta si reinviertes en vivienda habitual), la plusvalía municipal ni deducciones autonómicas por alquiler.